miércoles, 30 de noviembre de 2011

Urko Pardo. La tierra prometida.

El fútbol siempre ha sido su mayor pasión y a ella ha dedicado su vida. Empezó su carrera como juvenil en el Anderlecht aunque terminó su formación como futbolista en la cantera del Fútbol Club Barcelona, donde llegó en el año 2002 para formar parte del plantel filial del equipo catalán. Dos de los cinco años que formó parte de la cantera barcelonista estuvo cedido en dos ilustres de nuestro fútbol como Cartagena y CE Sabadell. Posteriormente probó suerte en Grecia y Rumanía para finalizar su exótico viaje en Chipre. ¿Saben de quién hablo? En efecto, del portero del APOEL FC, Urko Rafael Pardo, portero belga/español hijo de padre vasco y madre gallega, que se ha dado a conocer ante toda Europa como portero del primer club chipriota que accede a los octavos de final de la Champions League en toda su historia.

Dicen que la vida suele dar segundas oportunidades y Urko Pardo puede dar buena fe de ello ya que, tras una trayectoria en el fútbol con más luces que sombras, al fin está cosechando los frutos del trabajo que se ha labrado en los pequeños coliseos del panorama futbolístico europeo. Un premio que se le fue denegado cuando, tras diversos años de formación en la cantera blaugrana, una inoportuna lesión en el ligamento cruzado de la rodilla truncó sus aspiraciones de subir al primer equipo. Son cosas del fútbol, es difícil que todos lleguen, yo tuve mala suerte a la hora de dar el salto. Me rompí el cruzado en el último entrenamiento de la temporada 2002 en un partido contra el primer equipo, en la etapa de Radomir Antic como primer entrenador. Me quedé un año parado. Tenía el contrato peparado para fichar por el primer equipo”, recuerda el actual portero del APOEL FC.



Este contratiempo unida a las malas expectativas que presentaba el fútbol español a la hora de apostar por la cantera, sobretodo en materia de porteros, hizo que Urko Pardo decidiera coger las maletas rumbo a Grecia, donde jugaría una temporada en el Iraklis FC, antes de fichar por el Rapid de Bucarest de la liga rumana. Tampoco le fueron demasiado bien las cosas en Rumanía y tras un año en que disputó muy pocos encuentros, volvió cedido a la liga griega, esta vez al Olympiacos de Ernesto Valverde. Tras un primer año en el equipo del Pireo en que estuvo un poco dubitativo, la temporada pasada firmó quizás uno de los mejores años de su carrera. Sus buenas actuaciones le valieron la confianza del equipo y el respaldo de la grada, pero todo ello no fue suficiente para llegar a un acuerdo con el club y plasmar su firma en el contrato. No obstante, esta circunstancia no preocupaba en demasía a un Urko Pardo que confiaba en el buen cartel que había adquirido en la liga griega para conseguir un puesto en cualquier otro equipo. Pero una vez más la mala fortuna pareció cegarse con el portero y las ofertas brillaron por su ausencia.

Hasta que llegó el “día D” de la carrera de Urko Pardo. Según explicó el propio futbolísta en una entrevista a Lavanguardia.com: “El entrenador (Ivan Jovanovik) me llamó al enterarse de mi situación. No les hacia falta portero, ya tenían tres, pero me dijo: ‘vente aquí que vamos a jugar la Champions y confiamos en ti’. Una llamada que parecía un sueño hecho realidad.





A día de hoy, unos 120 días después, Urko Pardo es el portero titular (tras la lesión de Chiotis) del equipo revelación de la Champions League. El APOEL de Nicosia inició su andadura en esta competición con el cartel de “invitado” colgado del cuello y actualmente lidera el grupo G a falta de disputarse tan solo un partido y ya tiene sellada la clasificación para la siguiente fase. Con Urko Pardo en la portería el equipo ha conseguido dos empates -frente a Oporto y Shaktar Donetsk, y una victoria en su estadio frente a los propios portugueses.

Los focos europeos brillan más que nunca en Nicosia y la carrera de Urko Pardo está recibiendo la luz que en su día le fue robada.

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